Lejos de intentar ser pretencioso, vomito mis escritos y lo que me viene en mente en este rincon de la internet. Salut!
martes, 10 de marzo de 2015
Cuesta arriba
Así, de a poco, el mundo te va meciendo entre un montón de oportunidades,caminos para elegir de todo tipo y color.
A lo largo del viaje nos cargamos en la mochila un par de paisajes,un abrazo fuerte, algún abandono, el perfume de la casa donde naciste, el libro que leíste mas de dos veces, las flores que le tiraste a un cajón, sus ojos cuando despierta...
Todo siempre cuesta arriba, rutas largas e inexactas que no se saben donde terminan.
Como a mitad del camino te tiemblan las piernas, y te empezas a tambalear, la motivación de superarte y a verte en la cima de toda esta subida vertiginosa ya no es la misma.
Es ahí cuando el gran bicho de las buenas costumbres, lo que se debe hacer y el reloj que te marca el pulso de la sangre son seducidos por el letargo de la felicidad cómoda.
Conseguís el auto, quizás un perro y a alguien con quien compartir la mochila y alivie el peso.
La ruta ya no es un sendero para subir, preferís permanecer al costado del camino, porque es más seguro, la cima se aleja, pero eso ya no importa, porque todo lo que queres esta en la planicie.
Así, de a poco, a la vida que llegaste para transitar, con todos tus sobresaltos, sus sorpresas y desatinos, te deja como consigna el permanecer, y las oportunidades del mundo ya no son oportunas.
Por favor, que aquel que permanece al costado del camino, no se ofenda con este escrito humilde, que lejos está de ser una critica.
Después de todo, no es más que una opinión una simple caminante que va sorteando su manera de subir.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario