Los monos se agitan, giran, saltan, se abren paso destruyendo, se
golpean el pecho demostrando poderío, se estiran el pellejo mientras se
comen los piojos.
Los monos se pasean en sus autos, ocupan bancas
cómodas y mullidas, en donde vuelven a estirar sus pellejos y a
golpearse en el pecho, dicen que hablan de política…
Los monos se disciplinan, van al
mismo edificio todos los domingos por la mañana, se comen los piojos de
los que están mas abajo, pero no quieren asumirse monos, ni mucho menos
ver sus propias alimañas.
Los
monos no aman, pero se apoderan de sus hembras para que cumplan su
único motivo de existir, según ellos intuyen ese motivo es procrear.
Acá otra vez se golpean, saltan y se estiran el pellejo, luchan a muerte para proteger sus propiedades y marcar su territorio.
Los monos siguen esperando la evolución. Yo también.
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