De policiales negros y cobardía,
Con pulmones grises y humedad sobre el cemento.
Sabor a historias inconclusas, miradas que no florecen.
Lo que se consume en carteles radiantes e incandescentes,
los negocios de miseria en bolsas y paquetes.
Hastío de amar odiando y odiando amar.
El paisano perdido
(Soledad de Federales en tierra de Unitarios)
Humo de tabaco y bullicio estático,
los críticos del último momento,
el viejo del bar como postal.
Todo el tiempo, a cualquier hora, lucecitas que vienen y que van.
El asco de la impotencia, de los ojos bien abiertos para no querer mirar.
Ausencia en los andenes del tren,
la chica que no volvió más...
A toda hora, ya no hay tiempo,
Dolencias y Pasiones,
Desencuentros de ciudad.
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